Reseña: "Kelonia" de Juan Pablo Aispuro

Luis Jesús Galindo Cáceres escribe del álbum Kelonia de Juan Pablo Aispuro. 

Luis Jesús Galindo Cáceres
Lunes 8 de febrero de 2016
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Nombre del disco. Kelonia
Integrantes del Proyecto. Juan Pablo Aispuro (bajo),  Roberto Blanco (piano), Iván Quintero (guitarra), Hans Ávila (batería), Mínimo Garay (percusiones)
Duración. 49:45 minutos.
Nueve segmentos. Aprendiendo a Caminar (5:27), Canción para la Luna (5:01), Canción para Mi Hermano (6:16), Invisibles (5:19), Kelonia (6:22), Malambo (1:22), Mientras Dormían (6:10), Un Viaje Sin Nopales (5:44), Noviembre (7:46).
Todas las composiciones por Juan Pablo Aispuro
Grabado por Loudovique Joyeux en Studio "El Gaucho", Paris.
Mezclado por Juan Pablo Aispuro  en La Casa del Árbol, Ciudad de México.
Masterizado por David Darlington en Bass Hit Records, Nueva York.
Diseño y Arte. Caroll Marianne Ventura
Año de producción. 2016

       La formación musical de Juan Pablo Aispuro inicia en forma temprana, como a los cuatro años de edad en una escuela de iniciación musical para niños. A esa edad tiene su primer recital tocando la marimba. La música lo acompañará desde entonces por el resto de su vida. La presencia de su abuelo, músico autodidacta, marca el contexto familiar asociado a lo musical. Estudia la primeria en el Colegio Cedros, Gabriel Pliego, un músico profesional, abre talleres, el cello aparece y permanece durante más de una década. Forma parte entonces de una orquesta de cámara. En la preparatoria la banda de rock adolescente, Marmota. Graba su primer demo, emerge su otra vocación, el diseño y la síntesis física del sonido. Terminando la preparatoria conoce a Salvador Tercero, entra a Fermatta para estudiar Ingeniería en Audio. Trabaja un tiempo con Salvador en su estudio de grabación, la vocación por la ingeniería se fortalece, deja la escuela. Participa como asistente en el proyecto de televisa, Cantando por un sueño, año 2007. Entonces inicia la construcción de “La casa del árbol”, su actual estudio de grabación. En Sala de Audio, con Salvador, entra en contacto por primera vez con el jazz, desde la experiencia de la ingeniería de sonido. Ese contacto cambia su vida.

       El jazz aparece con un contraste de fondo con la experiencia de la música clásica tocada leyendo una partitura. La vivencia de la música como instrumento y partitura frente a la creación espontánea del jam conforman para Juan Pablo un reto y una inspiración. Tocar es crear. Su proyecto de vida musical estará a partir de entonces sustentado en ese programa. El escenario para iniciar ese proyecto fue París, inspirado en Julio Cortazar, Rayuela y su amor al jazz. Viaja a Francia y estudia jazz en la American School. El bajo eléctrico y el Groove entran en su vida. La época de Paris es múltiple, diversa, cosmopolita, llena de estímulos musicales y culturales. Viajes por Europa, África, Asia. Encuentros con otras formas de entender y de vivir la música, en un sentido técnico, espiritual, religioso, práctico. Regresa a México a principios de esta década, 2011, toda aquella experiencia europea entra en un proceso de reorganización de la percepción y del proyecto de vida.

           ¿Cómo haces jazz en una ciudad que es la tuya, pero en un medio musical al cual eres ajeno? El proyecto de pareja fue la clave, Flora Pasquet canta, y juntos hacen música. Se conocen en Paris, deciden venir juntos a la Ciudad de México. Empiezan a presentarse en la zona de la Condesa como un dúo de voz, bajo-guitara. Ahí se va tejiendo la red de relaciones y la integración al medio musical y jazzístico mexicano, que por otra parte es uno de los más ricos en la historia de la ciudad. Juan Pablo retoma el proyecto del estudio de grabación y realiza su primer proyecto junto con Flora, Nuvoyá, un encuentro entre los escenarios musicales y culturales que portan y escenifican ambos, acompañados de muchos músicos invitados, año 2013. Empieza a tocar el contrabajo, Luri Molina es su maestro y compañero de ruta en ese nuevo camino. La ingeniería de sonido y la música van fluyendo en el mismo sentido. Nace su hijo, que porta las circunstancias para decidir que la música es el compromiso y la responsabilidad para actuar y desarrollar una vida profesional completa, productiva, grata.

       El músico y su instrumento, el ingeniero de sonido y su oficio, el empresario y sus conceptos, y el compositor y su imaginación. Casa faceta va tomando su lugar al tiempo que se integra en un todo. Kelonia es un momento en que la vida de Juan Pablo Aispuro pasa a otro nivel de organización y propuesta. La propia historia, los mundos conocidos, la memoria y la percepción, Kelonia es un recuento de la vida vivida, una nueva fase de la complejidad objetivada, una plataforma de emergencias, una síntesis de diversos contextos y antecedentes. Las rolas muestran todo ese gradiente expresivo, composiciones iniciales, notas escolares, apuntes combinados con urgencias y paciencias. Llega el momento de asumir el proyecto, de extenderlo y enfocarlo. La convicción toma forma en un ritual, el disco es grabado en Paris, tenía que ser ahí, a manera de cerrar un ciclo y abrir otro. Todo significa, algunas acciones significan más, y lo que queda ante nosotros es la conmoción posible al escuchar y articular nuestro interior con todo eso que el músico y el compositor han cifrado en forma consciente e inconsciente. La música puede ser más que sólo una vivencia del momento, Kelonia es la posibilidad de que la música se constituya como una comunidad de energía y forma, un portal que pone en contacto diversos mundos.

       Cuando su hijo cumple un año, el proyecto familiar viaja y se establece por un tiempo en la isla Reunión, la tierra de origen de Flora. Ahí germinan semillas del pasado, pero también se siembran las del futuro, Kelonia es producto de ese proceso. El nombre del proyecto es de un lugar en donde nacen y crecen tortugas, de ahí la imagen en la portada del disco. Kelonia es referencia a lo distante, distinto y entrañable, al deseo de bienestar, a la felicidad, a la alegría de vivir y compartir. La música presente ensaya la convivencia entre diversas tradiciones y tiempos musicales y personales. La reunión de amigos, de sentimientos, de recuerdos. Un mensaje cifrado en un lenguaje que tiene diversos elementos trenzados más allá de un compás y un acorde. El músico te regala parte de sí mismo, también guarda sus secretos, entre las líneas melódicas y rítmicas puedes vislumbrar también tus propios recursos de la memoria y el olvido.

       Kelonia es una crónica de apuntes sobre un viaje interior marcado por la vivencia de estar sólo en otro país con tu mundo doméstico y familiar frente a una ecología desconocida. El diario de ese viaje es musical. Justo en ese proceso con el lenguaje para nombrar lo nuevo dentro y fuera fue el jazz. Esa primera parte en Paris tiene una segunda en el viaje a la isla Reunión con su hijo y su mujer, y culmina con un tercer viaje, el regreso, el nuevo personaje frente a su antiguo entorno de origen. De esta bitácora aún escucharemos novedades en el futuro. Compartir la emoción de sentir, de extrañarte, de contemplar, de ser otro. El proyecto de Juan Pablo Aispuro es musical, sí, pero sobre todo es emocional. La grabación del disco cierra el ciclo en donde inicia, en Paris.

       La experiencia de producir un disco para un músico que tiene vocación de ingeniero de sonido y de productor empresario es algo especial en sí mismo. Su primer disco personal como proceso de formación de un líder, el titular del proyecto. El contacto con los otros cuatro músicos, que no se conocían entre sí, para armar una banda. La dinámica de grabación en estudio como protagonista e interlocutor. La persona músico cierra aquí también otro ciclo, el inicio de una carrera como proyecto musical personal. Kelonia en este sentido es una primera entrega que nos tocará a la audiencia comparar y volver a escuchar en el futuro.

       El disco en un sentido estrictamente musical es un ensayo de diálogo entre las formas clásicas del jazz y otras formas, que asocian a la música folklórica de diversos orígenes, y la sedimentación de esas voces a través de un compositor mexicano e interlocutores latinoamericanos. La aspiración a la belleza formal, pero también al poder de las raíces. La búsqueda de una expresión que permita la puesta en escena de una complejidad aún en movimiento hacia alguna parte no definida, raíces evolucionadas. África, América, el pasado cercano y el lejano, ritmo en la batería y las percusiones varias, voces melódicas y armónicas en la guitarra y el piano, la presencia sutil del bajo. Juan Pablo necesitaba músicos con raíz, y al mismo tiempo con voz evolucionada.

       Los miembros del ensamble no se conocían entre sí, Juan Pablo fue el gestor de su encuentro. Convivió con ellos, uno por uno antes del único ensayo general, y después las tres jornadas completas de grabación. Tres o cuatro tomas. No se veían entre sí, sólo se escuchaban, las condiciones de un estudio no son las mismas que las de una tocada en vivo. El ambiente es la clave, todos dispuestos, todos conversando y escuchándose. El bajo como ancla de cada rola, pero sin protagonismo, acompañando, el líder cuidando que las voces seleccionadas por él se escucharan lo mejor posible. No intervino en la ingeniería del estudio, se encargaría después de la mezcla. Un quinteto con dos tríos, uno más jazzístico, con piano, bajo y batería, y otro con sonido más latinoamericano, la guitarra, las percusiones y el bajo. Un ensamble que era dos ensambles, la convergencia de dos tradiciones, dos visiones, en un mismo proyecto, en donde la propuesta era que no tocaran los cinco al mismo tiempo, sino que se tocaran en diversos momentos.

       Aprendiendo a caminar, conecta dos momentos en un concepto, dos tiempos en la composición, dos formas en la escritura, cuando su hijo aprende a caminar en la isla de la Reunión y cuando él decide emprender de nuevo el camino después de un tiempo de confusión en la ciudad de México un año después. La canción para la Luna, homenaje a todos los habitantes de la noche. La canción para mi hermano, es un reconocimiento de la relación filial que tuvo tiempos de distancia, tomando como referente su mutuo gusto por la música latinoamericana. Invisibles, forma experimental, de las últimas composiciones para el proyecto, juego de libertad en los solos y de ajuste gramatical a una estructura de compases no sujetados, el concepto es aprender a ser invisible en la vida y en la música. Kelonia es la descripción de la contemplación de una playa del oceánico índico, la segunda parte propone como en Invisibles el desarrollo de temas musicales a partir de las voces solistas. Malambo, un homenaje a la raíz musical latinoamericana del proyecto. Mientras dormía, un juego del encuentro entre el huapango mexicano y formas musicales de la isla de la Reunión, una canción festiva y un ejercicio de tiempos y sincronías. Un viaje sin nopales, la primera composición en el primer semestre de sus estudios en Paris, juego de los primeros aprendizajes con el jazz y los recuerdos de sus propias raíces musicales familiares. Noviembre es una canción dedicada a Flora, su mujer, el sonido orgánico de las cuerdas dan el tono y el brillo a este mensaje íntimo.

       El disco es un proyecto completo, una suma de momentos, una síntesis de vida y aprendizaje, un deseo cumplido, el referente objetivo de años de formación y maduración, la bitácora de algo sucedido y por suceder. Sale al público los primeros días del mes de febrero, edición en línea que merece una edición en CD con un libro de fotografías y notas. Tocar es crear, y escuchar es recrear, dejar que tu propia vida sea tocada por la vida de los otros. La música es una red de articulación de redes de vivencias. Escuchemos.       

 

Contacto con Juan Pablo Aispuro

Twitter.-  https://twitter.com/tobypitayo

Facebook.-  www.facebook.com/juanpabloaispuro/

 

Link para comprar el disco Kelonia, Juan Pablo Aispuro

Para Comprar

http://www.cdbaby.com/cd/juanpabloaispuro

https://www.amazon.com/gp/product/B01B5KXE3I/ref=dm_ws_sp_ps_dp

https://play.google.com/store/music/album?id=Bzlfwpnr5nj6so3kmjchqj5yivy&tid=song-Teibhyfmupijyndhdelurfdfrme

Para escuchar

https://play.spotify.com/album/6ROCkWgXIPxK3KHtdEcu5C

http://redmp3.cc/album/3222839/kelonia.html

Rolas

Presentando el disco Kelonia

https://www.youtube.com/watch?v=Fv73MKlcaVs

Mientras dormían, track número siete del disco

https://www.youtube.com/watch?v=QQS1lZFgaIg

 

Jesús Galindo Cáceres (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.). Mexicano. Doctor en Ciencias Sociales. Autor de 31 libros y más de trescientos cincuenta artículos académicos publicados en catorce países de América y Europa. Promotor cultural en diversos proyectos desde 1972. Profesor en Argentina, Brasil, Colombia, Perú, España y México desde 1975. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI-CONACYT desde 1987, SNI III. Trabaja en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (2010-2014).

 

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Ecole Cuá: 23 de agosto, Zinco Jazz Club, 21 hrs.

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Tomy Espósito Blues Band: 23 de agosto, Parker & Lenox, 22:30 hrs.

Los Swingones: 23 de agosto, Condesa Jazz Nights de Pérfida Bistró Café, 20 hrs.

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